Y la humilde princesa se despertó de su sueño
de dos años y vio que en el tiempo se había congelado, y su vida había
yacido durante todo ese tiempo congelada y destinada al olvido y le
dieron noticias de que su príncipe con otra había reinado... Y la
princesa ya no quiso vivir más y entregó su vida a los dioses para que
de esa vida pudiera surgir algo bueno algún día, quien sabe igual de sus
restos nacería una bonita flor, una flor que simbolizaría el amor que
ella nunca pudo alcanzar, en vida.
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